Arañar es un comportamiento natural en los gatos, ya que les permite afilar sus uñas, marcar territorio y estirar sus músculos. Sin embargo, cuando este hábito se dirige hacia muebles, puertas o incluso personas, se convierte en un problema que requiere una solución efectiva. La buena noticia es que sí es posible enseñar a un gato a no arañar de forma destructiva, siempre que se apliquen las técnicas adecuadas y se comprenda el motivo detrás de este comportamiento.

En esta guía, elaborada con la experiencia de Veterinario Puerto 200, descubrirás por qué arañan los gatos, si se les puede adiestrar y qué consejos prácticos funcionan mejor.

¿Por qué mi gato me araña continuamente?

El arañado frecuente no siempre es un signo de agresividad. Entre las causas más comunes encontramos:

 

Consejo experto: identificar el origen del arañado es el primer paso antes de intentar corregirlo. Un veterinario especializado en gatos puede ayudarte a detectar si existe un problema de comportamiento o de salud. Conoce más sobre atención felina aquí.

¿Es posible adiestrar a un gato para que no arañe?

Sí, pero el término “adiestrar” en gatos se basa más en redirigir y reforzar conductas positivas que en prohibir. Los felinos no responden a la disciplina negativa como los perros, por lo que castigar suele ser contraproducente.
El objetivo es ofrecer alternativas atractivas y establecer límites coherentes. Esto implica:

📌 Dato clave: un gato aprende más rápido con premios y refuerzos positivos que con reprimendas.

Consejos para enseñar a un gato a no arañar

Aplicar un método consistente es fundamental. Aquí tienes una lista de recomendaciones efectivas:

Consejo Descripción
Ofrecer rascadores variados Combina rascadores verticales, horizontales y en ángulo, colocados en zonas donde el gato arañe habitualmente.
Usar atrayentes felinos Feromonas o hierba gatera para estimular el uso del rascador.
Proteger muebles temporalmente Cubrir zonas con protectores, cinta adhesiva especial o fundas.
Recortar uñas regularmente Con ayuda de un veterinario para evitar lesiones y reducir daños.
Premiar el buen comportamiento Snacks o caricias cada vez que use el rascador en lugar del mueble.
Jugar de forma activa Evitar que el gato libere energía en muebles usando cañas y juguetes interactivos.
Evitar castigos físicos El miedo no corrige la conducta, solo genera estrés y desconfianza.

Conclusión

Enseñar a un gato a no arañar requiere paciencia, constancia y empatía. Comprender por qué lo hace, proporcionarle alternativas y reforzar sus buenos hábitos son la base del éxito. La clave está en combinar herramientas como rascadores, protectores y juegos, junto con un entrenamiento positivo.

Si el problema persiste, lo más recomendable es acudir a un especialista veterinario que valore posibles causas médicas o de comportamiento.

Preguntas frecuentes sobre los gatos y arañar

¿Cuánto tarda un gato en aprender a no arañar?
Depende del temperamento y de la constancia, pero suele requerir varias semanas de entrenamiento.

¿Los rascadores de cartón son efectivos?
Sí, muchos gatos los prefieren por su textura y sonido al arañar.

¿Sirve cortar las uñas para evitar arañazos?
Ayuda a reducir el daño, pero no elimina la conducta de arañar.

¿Es bueno usar repelentes para gatos en muebles?
Puede ser útil como complemento, pero siempre junto a alternativas atractivas como rascadores.